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Una de las primeras decisiones a adoptar por el promotor/es de una nueva empresa, una vez estudiado el plan de negocio de la misma, es la elección de la forma jurídica a adoptar que, indudablemente, habrá de ser la más adecuada a la actividad que se proyecta desarrollar.

Se decidirá si el titular de la empresa, que a los efectos legales correspondientes ejercerá como empresario, va a ser una persona física o jurídica, y si dentro de éstas, se opta por una u otra forma de las contempladas en nuestro ordenamiento jurídico. La elección deberá estudiarse con detenimiento a fin de evitar problemas futuros que afecten al desarrollo de la actividad empresarial.

 

A continuación se indican algunos aspectos a tener en cuenta en el momento de efectuar la elección:

 

  • Tipo de actividad a ejercer. Hay determinadas actividades que nuestra normativa jurídica exige una forma jurídica determinada. Por ello hay que estudiar la normativa que regula nuestra actividad, a fin de comprobar si exige una forma jurídica determinada.

 

  • Número de promotores. Éste es un factor que también puede condicionar la forma a adoptar. En el caso que haya varios promotores lo aconsejable será constituir una sociedad. Debido a nuevos cambios en la ley de sociedades de responsabilidad limitada, también es posible constituir sociedades limitadas y anónimas con un solo socio.

 

  • Responsabilidad de los promotores. En función de la responsabilidad que el promotor/es estén dispuestos a asumir, se optará por una u otra forma jurídica. La responsabilidad puede estar limitada al capital aportado (sociedades anónimas o limitadas) o ser ilimitada, afectando al patrimonio personal de los socios.

 

  • Necesidades económicas del proyecto. A la hora de elegir el tipo de sociedad habrá que tener en cuenta unos capitales mínimos para determinado tipo de sociedades. Para la constitución de una sociedad anónima se exige un capital mínimo de 60.102, suscrito en su totalidad y desembolsado, como mínimo en un 25 por 100. Para la constitución de una sociedad limitada el capital mínimo es de 3.006 desembolsado y suscrito en su totalidad.

 

  • Aspectos fiscales. Hay que estudiar los costes fiscales que la empresa tendrá que soportar, teniendo en cuenta que las sociedades tributan a través del Impuesto de Sociedades, cuyo tipo impositivo es único, y que los empresarios individuales tributan a través del I.R.P.F. en el que el tipo impositivo se eleva según van incrementándose los beneficios.